Dolor de cabeza en niños: qué hacer y cuándo preocuparse
«Me duele la cabeza». Es una de las quejas más frecuentes de los niños en edad escolar, y casi siempre despierta la misma duda en casa: ¿será algo serio?
Seguro que te suena: tu hijo sale del colegio apagado y te dice que le duele la cabeza. Le das agua, en casa descansa un rato con la persiana bajada y, al poco, vuelve a jugar como si nada. Pero te quedan las dudas: ¿por qué le ha dolido?, ¿lo he hecho bien?, ¿tengo que llevarlo al médico?
En esta guía te cuento por qué les duele la cabeza a los niños, cómo aliviarlos en casa, cómo prevenir los episodios y qué señales indican que hay que consultar.
En esta guía

Qué es y por qué es tan frecuente
El dolor de cabeza, o cefalea, es muy frecuente en la infancia, y lo es más a medida que los niños crecen, sobre todo en la edad escolar y en la adolescencia. En la gran mayoría de los casos no se debe a nada grave.
No es una enfermedad en sí, sino un síntoma. Muchas veces acompaña a procesos leves, como un catarro o una otitis. Cuando se repite, lo más habitual es una de estas dos:
- Cefalea tensional: un dolor opresivo, como una banda que aprieta la cabeza, de intensidad leve o moderada. Suele relacionarse con el cansancio o el estrés.
- Migraña: un dolor más intenso, a veces pulsátil, que puede acompañarse de náuseas, vómitos o molestia con la luz y el ruido. En los niños suele doler en las dos sienes o en la frente, y las crisis duran menos que en los adultos.
En casa no hace falta saber de qué tipo es para poder ayudar a tu hijo. Lo importante es aliviarlo y conocer las señales de alarma, que tienes más abajo.
Por qué les duele la cabeza
Las causas más habituales son cotidianas: infecciones leves (catarro, gripe, otitis o faringitis), dormir poco, pasar muchas horas sin comer, beber poca agua, sobre todo con calor o después de hacer ejercicio, y el estrés: el inicio del curso, los exámenes o los cambios en casa.
En los niños con migraña, cada uno suele tener sus propios desencadenantes: la falta de sueño, saltarse comidas, el estrés, el ejercicio muy intenso, las bebidas con cafeína, muchas horas de pantalla o, en las adolescentes, la menstruación. Algunos alimentos pueden influir en niños concretos, pero no conviene retirarlos por si acaso, solo si ves una relación clara.
¿Y la vista? Un defecto de graduación sin corregir puede dar dolor de cabeza al final del día o después de leer mucho, aunque es una causa menos frecuente de lo que se suele pensar. Si tu hijo entrecierra los ojos, se acerca mucho a los libros o a la pantalla, o no ve bien la pizarra, conviene revisarle la vista.

Qué hacer en casa
La mayoría de los dolores de cabeza en niños se alivian en casa con medidas sencillas:
Que se tumbe en una habitación con poca luz y sin ruido. Dormir un rato suele aliviar mucho, sobre todo en la migraña. Quédate cerca y mantén la calma: tu tranquilidad le ayuda.
Ofrécele agua y, si lleva horas sin comer, algo ligero, como una pieza de fruta.
Apaga la televisión, la tableta y el móvil mientras le duela. La luz y el esfuerzo visual pueden empeorar el dolor.
Un paño frío y húmedo en la frente o en la nuca durante unos minutos puede aliviarlo.
Si el dolor no cede o es intenso, puedes darle ibuprofeno o paracetamol a la dosis que corresponde a su peso. Funcionan mejor si se dan al principio, sin esperar a que el dolor sea fuerte. En la migraña, el ibuprofeno suele ser la primera opción.
Ojo con abusar de los analgésicos. Si necesita tomarlos más de dos o tres días por semana, coméntalo con tu pediatra. Tomarlos con demasiada frecuencia puede hacer que los dolores de cabeza sean más frecuentes: es lo que se llama cefalea por abuso de medicación.


Cómo prevenir los episodios
Si tu hijo tiene dolores de cabeza a menudo, los hábitos marcan una gran diferencia:
- Dormir lo suficiente y con horarios regulares: entre 9 y 12 horas en la edad escolar y entre 8 y 10 en la adolescencia.
- No saltarse comidas, sobre todo el desayuno, y beber agua a lo largo del día. Una botella de agua en la mochila ayuda.
- Evitar la cafeína: los refrescos de cola, el té y las bebidas energéticas no son para niños.
- Moverse cada día: el ejercicio regular mejora el sueño y reduce el estrés.
- Limitar las pantallas: la AEP recomienda no más de una hora al día entre los 7 y los 12 años, y no más de dos entre los 13 y los 16, incluido el tiempo escolar. Y nada de pantallas justo antes de dormir.
- Cuidar el estrés: rutinas estables, una agenda de extraescolares que no le desborde, tiempo libre para jugar y espacio para contar lo que le preocupa.
- Llevar un diario de dolores de cabeza: anotar el día, la hora, cuánto dura, qué hacía antes y qué le alivió ayuda a descubrir desencadenantes y es muy útil en la consulta.
Si los episodios son frecuentes, por ejemplo más de uno a la semana, o le hacen faltar al colegio, el pediatra valorará si necesita un tratamiento preventivo.

Cuándo consultar y cuándo es urgente
Acude a urgencias sin esperar si el dolor de cabeza se acompaña de cualquiera de estos signos:
- Fiebre con la nuca rígida, vómitos repetidos, mucha molestia con la luz o manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas.
- Está muy adormilado, confuso o cuesta despertarlo, o se comporta de forma extraña.
- Ve doble o borroso, le cuesta hablar o caminar, pierde fuerza o nota hormigueo en un brazo o una pierna, o se le tuerce la cara.
- Aparece después de un golpe en la cabeza, sobre todo si vomita, está adormilado o el dolor va a más.
- Es un niño menor de 5 años con un dolor intenso que va a más.
Si pierde el conocimiento o tiene una convulsión, llama al 112.
Pide cita pronto con tu pediatra si:
- Los dolores de cabeza son cada vez más frecuentes o más intensos, o han cambiado respecto a los habituales.
- Le despiertan por la noche o ya los tiene al levantarse, sobre todo si se acompañan de vómitos.
- Empeoran al toser, estornudar o hacer fuerza.
- Se acompañan de pérdida de peso, cansancio que no se explica u otros síntomas nuevos.
- Se atraganta a menudo al comer o beber, o le ha cogido miedo a tragar, y además tiene dolores de cabeza que se repiten.
- Necesita analgésicos más de dos o tres días por semana, o el dolor le hace faltar al colegio.
Dudas frecuentes
Si el dolor es leve y se le pasa con descanso o con un analgésico, sí. Si es intenso o está muy decaído, mejor que descanse en casa. Si tiene migraña, conviene que en el colegio sepan qué hacer cuando empieza el dolor, porque tratarlo pronto funciona mejor.
No. El ejercicio regular le beneficia. Solo conviene que no haga ejercicio intenso mientras le duele la cabeza.
En la mayoría de los niños, no. Con la historia y la exploración, el pediatra suele llegar al diagnóstico. Las pruebas de imagen se reservan para cuando hay signos de alarma.
¿Tienes dudas con tu peque?
Si quieres que revise contigo el caso de tu hijo, puedes reservar una videoconsulta o una consulta telefónica. Te atiendo yo directamente y recibes un informe médico al terminar.
Reservar consultaPara terminar
La gran mayoría de los dolores de cabeza en niños son benignos y pasajeros. Con descanso, buenos hábitos y, si hace falta, un analgésico bien usado, lo normal es que se resuelvan pronto. Lo importante es conocer las señales de alarma para saber cuándo no hay que esperar.
Fuentes
- Álvarez N, González Acero A, Málaga Diéguez I. Cefalea en el niño y el adolescente. Protoc diagn ter pediatr (AEP). 2022.
- Oskoui M, et al. Practice guideline update summary: Acute treatment of migraine in children and adolescents (AAN/AHS). Neurology. 2019;93:487-99.
- International Headache Society. Clasificación internacional de las cefaleas, 3.ª edición (ICHD-3). Cephalalgia. 2018;38:1-211.
- Mateos Torrea P, et al. Cefalea de riesgo, ¿cuándo sospecharla? (AEPap).
- Asociación Española de Pediatría. Plan Digital Familiar: recomendaciones por edad (2025).
Esta guía tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración médica individual. Ante cualquier duda sobre la salud de tu hijo, consulta con un profesional sanitario. Si ves signos de gravedad, llama al 112 o acude a urgencias.