Laringitis aguda en niños: qué hacer con la tos de perro
Una fría noche de octubre llegaron a urgencias los padres de Martina, una niña de año y medio llena de energía. Se había despertado de golpe con una tos que nunca le habían oído: seca, ronca, como el ladrido de un perro o una foca, y le costaba coger aire. «Doctor, nos hemos llevado un susto enorme. Pensábamos que se ahogaba», me dijo su madre.
Tras explorar a Martina y tranquilizar a sus padres, les expliqué que tenía una laringitis aguda, un cuadro muy frecuente en niños pequeños en otoño e invierno. Asusta mucho, pero en la gran mayoría de los casos es leve y se cura en pocos días. Esto es lo que conviene saber para manejarla con calma.

En esta guía
Qué es la laringitis aguda
La laringitis aguda es una infección respiratoria, casi siempre vírica, que inflama la laringe: la parte de la vía aérea donde están las cuerdas vocales. Por eso cambia la voz y aparece esa tos tan característica. También se conoce como crup o laringitis estridulosa.
Afecta sobre todo a niños de entre 6 meses y 6 años y es más frecuente en los meses fríos. El virus más implicado es el parainfluenza, aunque otros virus respiratorios también pueden causarla.
El diagnóstico es clínico: al oír la tos y la voz del niño, el pediatra suele reconocerla sin necesidad de radiografías ni análisis. Por lo general mejora en 3 a 7 días, y las primeras noches son las más molestas.
La tos de perro impresiona, pero la mayoría de las laringitis son leves. Con los cuidados adecuados, tu hijo mejorará en poco tiempo.

Cómo reconocerla
Al principio suele parecer un catarro normal: mocos, congestión y a veces algo de fiebre. Al cabo de unas horas aparecen los síntomas propios de la laringe inflamada:
- Tos «perruna». Seca, fuerte y metálica, como un ladrido. Empeora por la noche y cuando el niño llora o se agita.
- Voz ronca o afonía, por la inflamación de las cuerdas vocales.
- Estridor. Un ruido agudo y áspero al coger aire, porque la vía aérea se estrecha. Se oye sobre todo cuando el niño está excitado o llora.
- Dificultad para respirar en los casos más intensos: respira deprisa, se le marcan las costillas, se le hunde el pecho al coger aire o mueve mucho la tripa al respirar.
La laringitis empeora por la noche y mejora durante el día. Lo habitual es que las primeras una o dos noches sean las peores y que después vaya remitiendo.

Qué hacer en casa
La mayoría de las laringitis se tratan en casa con medidas sencillas:
El llanto y la agitación empeoran la tos y la dificultad para respirar. Háblale, abrázale y transmítele seguridad: si se calma, respirará mejor. Probablemente es la medida que más ayuda.
En brazos, sentado o semisentado. En la cama, eleva un poco la cabecera. En esta postura respira con más facilidad.
Respirar aire fresco y húmedo ayuda a calmar la tos nocturna. Abrígale bien y que respire unos minutos el aire que entra por una ventana abierta o el que sale del congelador al abrirlo.
Es el primer escalón del tratamiento antiinflamatorio en la laringitis leve y, además, le bajará la fiebre y le aliviará las molestias. Dáselo a la dosis que corresponde a su peso. Encontrarse mejor también le ayudará a estar más tranquilo.
Es normal que coma menos. Ofrécele a menudo agua, leche o caldo para que esté bien hidratado.
Comprueba de vez en cuando cómo respira. Si notas que le cuesta, repasa las señales de alarma de más abajo.
Si el pediatra ha indicado un corticoide (en la laringitis moderada suele ser una sola dosis por boca), dáselo tal como te lo hayan pautado: desinflama la laringe y mejora los síntomas en pocas horas.

Qué no conviene hacer
La laringitis la causa un virus. Los antibióticos no sirven y pueden tener efectos secundarios.
Ningún jarabe cura la laringitis, y algunos no son seguros en niños pequeños. Consulta siempre antes.
No han demostrado eficacia y pueden irritar todavía más la vía aérea.
El humo del tabaco agrava la tos y la inflamación. Tampoco en otra habitación de la casa.
Cuándo ir a urgencias
La mayoría de los niños con laringitis evolucionan bien en casa. Aun así, acude a urgencias sin esperar si observas cualquiera de estos signos:
- Ruido al coger aire (estridor) incluso estando tranquilo.
- Dificultad para respirar: respira muy deprisa, se le marcan las costillas, se le hunde el pecho o echa el cuello hacia atrás para respirar.
- Color azulado o muy pálido alrededor de la boca o en los labios.
- No puede tragar o babea mucho.
- Está muy decaído, adormilado o, al contrario, muy irritable.
- Los síntomas empeoran o no mejoran pese a las medidas en casa.
Si le cuesta mucho respirar o tiene los labios azulados, llama al 112.

Cuándo puede volver al cole
La laringitis es contagiosa, como cualquier infección respiratoria. Las reglas para volver a la guardería o al colegio son las mismas que para otras infecciones:
- Que lleve al menos 24 horas sin fiebre sin tomar antitérmicos.
- Que respire bien y tenga buen estado general: juega, come y está con su ánimo de siempre.
- Que le quede algo de tos o ronquera no impide volver. Estos síntomas pueden durar varios días.
Como orientación, muchos niños con laringitis leve o moderada vuelven a los 3 o 4 días, cuando ya no tienen fiebre y duermen mejor.
Cómo prevenirla
No hay una vacuna específica contra los virus que la causan, pero sí medidas que reducen los contagios de infecciones respiratorias:
- Lavado de manos frecuente, sobre todo en temporada de catarros y al volver de la guardería.
- Ventilar la casa a diario.
- Hogar sin humo de tabaco.
- Calendario de vacunas al día, que protege frente a otras infecciones respiratorias.

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La laringitis da miedo, sobre todo cuando tu hijo se despierta de madrugada tosiendo sin parar. Pero en la gran mayoría de los casos es un problema pasajero, que se resuelve en pocos días y rara vez se complica. Con calma, los cuidados de esta guía y un poco de paciencia, tu peque recuperará pronto la voz.
Una idea para esas noches: si el aire fresco le alivia, conviértelo en un juego. Abrígale bien y salid un par de minutos a la ventana a «buscar estrellas». Transformarás un mal momento en una pequeña aventura, y un niño entretenido está más tranquilo.
Fuentes
- Asociación Española de Pediatría — EnFamilia. Laringitis aguda.
- AEPap — Grupo de Vías Respiratorias. El pediatra de Atención Primaria y la laringitis aguda (crup).
- Guía ABE. Laringitis aguda.
- NICE Clinical Knowledge Summaries. Croup.
Esta guía tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración médica individual. Ante cualquier duda sobre la salud de tu hijo, consulta con un profesional sanitario. Si ves signos de gravedad, llama al 112 o acude a urgencias.